Lo que tu no sabías acerca de...

 

  • El pastel de cumpleaños
    Viene de la antigua Grecia, en dónde la Diosa Artemisa (Diosa de la caza y la luna) se le ofrecía un dulce redondo con una sola vela en el centro como invocación a los buenos espíritus. Lo mismo se continuó haciendose hasta la edad media y se rodeaba con muchas velas, las cuáles se mantenian prendidas desde el amanecer del día del cumpleaños hasta la hora de la cena, cómo si este círculo de fuego nos pudiera proteger contra las malas vibras.

                               

  • ¿Porqué se realizan los Honores a la Bandera?
    En todas las escuelas de los niveles básicos obligatoriios en México, se rinden honores a la Bandera todos los lunes, además de las fechas en las que se realiza alguna ceremonia cívica, con este ordenamiento jurídico se inició una nueva estapa para fortalecer el culto y respeto a los símbolos nacionales.
    Artículo 15. En fechas solemnes deberá izarse la Bandera Nacional Mexicana.

                                   

  • ¿Qué es el carnaval?
    Se celebra en los países que tienen tradicion cristiana, procediendo de la cuaresma en muchos lugares, por lo general duran solo 3 días que son los 3 días anteriores al miércoles de ceniza. Todos se visten de color, se disfrazan y bailan celebrando la cuaresma.

                           

  • Leyenda de la luna

    "EL CONEJO DE LA LUNA"

    Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.


    -¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.

    -Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?

    -Gracias, pero yo no como zacate.

    -¿Qué vas a hacer entonces?

    -Morirme tal vez de hambre y de sed.

    El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;

    -Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.

    Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:

    -Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.

    Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:

    -Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.